Edgar Hirt es el Presidente de
Como asociación de referencia en el sector, ¿cuáles son las preocupaciones de sus colegas?
Edgar Hirt: Las preocupaciones a corto plazo giran obviamente en torno a la economía y cómo mantener el impulso empresarial mientras la recesión global se soluciona. A largo plazo, nos preocupa adquirir una mayor competencia y la necesidad de reinvertir por parte de los centros de convenciones para así mantener su posición competitiva.
Asimismo, no podemos olvidarnos de la sostenibilidad, ya que se trata de un tema que puede presentar retos a largo plazo a la hora de valorar el éxito en la gestión de nuestros propios impactos. Antes de la recesión había sobre todo dos campos, la energía y la oferta de mano de obra, que preocupaban cada vez más y es muy probable que vuelvan a ganar protagonismo con la recuperación económica.
Los últimos doce meses han sido inusualmente negativos, y no sólo para el sector de las reuniones y convenciones. ¿Qué le ha sorprendido especialmente y, sobre todo, qué le ha hecho cambiar de opinión con respecto al futuro?
Edgar Hirt: Quizás lo más sorprendente, y a la vez lo más gratificante, haya sido la fortaleza que ha demostrado tener el sector en lo que seguramente ha sido una de las mayores crisis financieras a nivel mundial. La sensación era de poder sobrevivir a cualquier cosa si superábamos esto.
Al mismo tiempo, nuestra credibilidad se ha visto afectada al cuestionarse el valor de las reuniones en un momento en el que todo el mundo estaba preocupado por la economía. Esto ha sido un aviso y algo que debemos tratar.
Se ha hablado mucho sobre el hecho que los centros de convenciones atraen nuevas actividades comerciales e inversiones a un destino, pero que a menudo esto se ignora. ¿Transmiten cada vez mejor los centros de convenciones el poder económico que tienen?
Edgar Hirt: Francamente no; no hemos mejorado mucho nuestra capacidad de comunicación externa ya que, por lo general, estamos demasiado ocupados en gestionar los asuntos que tenemos en marcha como para encontrar tiempo para tratar este tema. No obstante, ha mejorado algo la percepción que se tiene de las reuniones y convenciones como apoyo al desarrollo comercial, probablemente como resultado del afán de gobiernos y comunidades de negocios por encontrar cualquier estrategia que pueda ayudar a la recuperación económica.
El hecho de que se sigan confundiendo estas reuniones con turismo no nos ha ayudado, en especial ahora que el mensaje que se necesita transmitir es muy diferente, ya que es ahora cuando las reuniones se tienen que considerar principalmente en un contexto de negocios. Un destino en un país emergente contribuiría a aclarar esto desde el principio y a un alineamiento con los objetivos generales de desarrollo económico de su comunidad.
¿Qué planes tiene
Edgar Hirt: Tenemos claro que habrá una demanda importante y continuada de educación, defensa e investigación, por lo que estamos reforzando nuestras aptitudes en estos campos. Un requisito imprescindible para todo el sector es mantenerse centrados en nuestro posicionamiento, es decir, cómo nos ve el resto del mundo, y trabajar colectivamente en este aspecto.
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